La mayoría no lo sabe con exactitud — lo tiene repartido entre la cabeza, un cuaderno y un chat de WhatsApp. Meté 3 números tal como los recordás y mirá qué te imprime el ticket.
Imaginate tenerlo siempre así, actualizado solo, sin sumar nada de memoria — eso es Ordenado. Y de paso, esto es lo que un ticket armado una sola vez nunca te va a poder decir:
Si ese cliente te paga siempre tarde, o si fue la excepción
sin historialSi lo que facturás alcanza para cubrir tus costos fijos de todos los meses
sin contextoSi al ritmo de hoy vas a poder pagar esa deuda o hacer esa compra que tenés pensada
sin proyecciónTodo se calcula solo, sobre los mismos datos que ya cargás para facturar. Sin trabajo extra.
Cada cliente tiene su propia cuenta corriente y un puntaje de confiabilidad calculado sobre su historial real de pagos. Nada de esperar a fin de mes para darte cuenta de que alguien te viene atrasando siempre.
Ordenado cruza tus costos fijos con tu historial de gastos variables y te dice, en pesos, cuánto tenés que facturar para cubrir el mes. Sin abrir una calculadora ni llamar al contador.
"Necesito $5.000.000 en 6 meses para cambiar el equipo." Ordenado toma tu ritmo real de ingresos (y tus compromisos, como cuotas de préstamos) y te dice si vas encaminado o si hay que ajustar algo.
Te llega por mail, en español de todos los días, mirando tus números reales: cuánto facturaste, cuánto cobraste de verdad, quién te quedó debiendo, si cubrís tus costos fijos. Y siempre cierra con una sola recomendación priorizada — no una lista de 10 cosas para hacer.
"Esta semana facturaste $680.000 pero cobraste solo $410.000 — la diferencia son las 2 facturas vencidas de Pedro R. Cubriste el 69% de tu punto de equilibrio del mes.
→ Priorizá reclamarle a Pedro antes de cargar gastos nuevos."
Cargás el capital, la cuota y la cantidad de cuotas, y Ordenado calcula solo el costo financiero total (CFT). Muchas veces da distinto a lo que promociona el banco, porque mete todo el costo real en un solo número — sin que vos tengas que hacer la cuenta.
No todo se paga de una. Un gasto puede quedar con saldo pendiente y vos lo vas completando a tu ritmo. Y si es un gasto fijo que se repite todos los meses (el alquiler, una cuota con un proveedor), lo marcás una vez como recurrente y Ordenado lo vuelve a cargar solo, mes a mes, sin que tengas que acordarte.
Ordenado separa lo que facturaste de la plata que realmente entró y salió del bolsillo, incluyendo el saldo con el que arrancaste. Sabés en cualquier momento cuánto tenés de verdad, no cuánto deberías tener si todo se cobrara.
Comparado con lo que ya existe en el mercado argentino — mismo tipo de gestión, otro presupuesto.
Llevo 5 años trabajando en administración, viendo de cerca los procesos financieros de empresas grandes — controles, reportes, alertas, gente dedicada solo a eso. Después miraba a mi alrededor: conocidos con negocios chicos o que venden servicios, manejando esa misma plata a mano, en un cuaderno, o en un Excel que arman con entusiasmo y abandonan al mes porque se les complica. Esa distancia es la que quise achicar con Ordenado — no es solo un lugar para cargar ingresos y gastos, es darte el mismo tipo de apoyo que tiene una empresa grande: reportes armados con inteligencia artificial sobre tus propios datos, alertas de si estás cubriendo tu punto de equilibrio, y que no se te escape una plata que te deben porque, con la vorágine del día a día, es facilísimo que se te pase reclamarla. La idea es que Ordenado te dé eso: tranquilidad, el mismo respaldo que tienen los grandes, a tu escala.
Cupos limitados mientras terminamos de afinar todo. Te avisamos por mail apenas se abre tu lugar.